
Aquaman es uno de los superhéroes del Universo DC más conocidos por el público. Sin embargo, Hollywood nunca le había tenido en cuenta hasta que Zack Snyder decidió que formara parte de su Liga de la Justicia (2017).

Ahí fue donde el Arthur Curry (Aquaman) interpretado por Jason Momoa se ganó el corazón del público y esto alentó a Warner Bros a apostar por una película en solitario del superhéroe.
Kym Barret (Romeo+Julieta, Matrix, The Amazing Spider-Man) fue la encargada de diseñar el vestuario de la película de Aquaman, dirigida por el australiano James Wan.

El personaje de Aquaman siempre se había caracterizado por vestir un mono naranja y verde que ha sabido sobrellevar bien los años. Han sido muchos los que han criticado y ridiculizado el peculiar vestuario del superhéroe .
Pero todo tiene un por qué, los diseñadores originales escogieron el naranja para poder diferenciar al personaje de los fondos marinos.

En la película de La Liga de la Justicia, el diseñador Michael Wilkinson salió del paso rediseñando completamente el vestuario del personaje. Para ello empleó tonos tierra que se alejaban completamente de la idea original del superhéroe y así aportar más realismo a su apariencia.
Barret, en este aspecto, decidió arriesgarse ya que consideraba que los fans más aférrimos agradecerían que el superhéroe recuperara su traje original.
Para la creación de este traje (y de todos los de la película) intentó ponerse en la piel de un atlante. Pensó que ellos sólo podían estar influenciados por lo que veían alrededor, es decir, «relucientes escamas de peces y hermosos colores de coral y vegetación».
Las texturas de las armaduras se inspiraban en redes, cotas de malla y escamas de pescados.

Los trajes debían parecer sumergidos (ya que los actores rodaban en seco, con arneses que les ayudaban a flotar por el espacio simulando que nadaban) y Barret recuerda ese proceso como uno de los más complejos.
El equipo de arte se encargaba del diseño, después realizaban los patrones y esos archivos eran enviados a impresoras digitales que creaban piezas de goma en tela elástica. Después se aplicaban laminas de aluminio mediante calor y estas se pintaban a mano hasta darles un acabado húmedo.
Tuvo que ser minuciosa a la hora de pensar en el proceso de costura ya que no podían entorpecer al actor en las escenas de acción por lo que colocaron costuras y cremalleras estratégicas que le daban amplitud a la hora de moverse.
Para la creación de los trajes de Mera (Amber Heard) y la reina Atlanna (Nicole Kidman) decidieron inspirarse en los avances tecnológicos atlantes (ficticios, por supuesto) y crear diseños más modernos y útiles.

Pensaron que los trajes podían estar hechos de un material que reflejara la luz y les ayudara a camuflarse entre el agua (algo que les sería muy útil para esconderse de los humanos más curiosos que miran desde la orilla).
También, para la realización de los patrones hexagonales que lucen sus armadura se inspiraron en las células de los recursos vivos de su alrededor, como los corales, por ejemplo.